(Escribe Prof. Diego Giacchino*).- El pasado 2 de junio, preparadores físicos de Selecciones Nacionales y algunos clubes de Latinoamérica, tuvimos la gran suerte de reunirnos virtualmente, convocados por la Conmebol.  El tema fue: LA VUELTA AL FUTBOL.  A pesar que la mayoría estuvo de acuerdo en muchos aspectos, voy a hablar en mi nombre y tratar de exponer el por qué el futbol, y esto puede ser extendido luego a muchos otros deportes, debe comenzar en forma inmediata sus entrenamientos.

El preparador físico Diego Giacchino junto a Carlos Queiroz.

Y en el caso particular del fútbol comprender que cuatro e inclusive seis semanas no alcanzan para poder llegar en la mejor forma a la competencia.  Haciendo un análisis de los últimos partidos de marzo, la vuelta a los entrenamientos y la posibles fecha de regreso al fútbol en Alemania , Italia y España, vemos lo siguiente:

Alemania: Jugó su último partido el 11 de marzo, paró 4 semanas sus competiciones  y el 5 de abril volvió a entrenar durante 6 semanas para comenzar a jugar el 16 de mayo.

Italia: Su último partido fue el 9 de marzo., detuvo sus competencias 8 semanas  y el 5 de mayo  volvió a entrenar durante algo más de 6 semanas para comenzar a jugar el 20 de junio.

España: El último partido fue el 10 de marzo. Tuvo 8 semanas de inactividad  y el 8 de mayo regresaron los entrenamientos durante 5 semanas para comenzar a jugar el 12 de junio.

Para los que analizamos los tiempos de las pretemporadas, en el caso de Europa en lo que a tiempos se refiere, hasta aquí parece que no tuvieron muchos cambios. En general las vacaciones de mitad de año para las ligas duran unas 6 semanas y luego realizan una pretemporada de otras 5 a 6 semanas. Como se puede ver dos de las tres ligas pararon sólo dos semanas más de lo que en general se detienen por vacaciones al finalizar sus torneos. Quienes NO manejan conceptos relacionados al entrenamiento y las adaptaciones y desadaptaciones fisiológicas por desentrenamiento, suponen que los tiempos para volver deberían ser los mismos que las pretemporadas habituales y algunos pocos suponen que con menos tiempos, los jugadores igualmente van a estar bien para jugar.

 

Tengan en claro que no es así.

 

Y antes de llegar a la realidad de Latinoamérica; me gustaría mencionar algunos puntos importantes sobre lo que sucede en Europa. Al igual que como muchos gobiernos de esta parte del mundo hizo en relación a cuestiones sanitarias, comencé a preguntar cómo están trabajando (o que es lo que están haciendo) en los entrenamientos aquellos que ya tienen la posibilidad de hacerlo. Y, por otro lado, cual es la sensación de los protagonistas y cómo reacciona su cuerpo.  La respuesta en general fue que esto dista mucho de una pretemporada normal.

La combinación, de los protocolos médicos para protegernos de la pandemia (bienvenidos sean, desde ya), limitan la interacción en un deporte de interacción, limitan el uso compartido de elementos, lo que hace difícil la logística de cada entrenamiento y aplicación de los habituales métodos de trabajo. Inclusive la disponibilidad de los kinesiólogos para realizar los tratamientos como piezas fundamentales en este momento, ya que las cargas de trabajo afectan de una forma muy diferente a los jugadores, se ve afectada.

Los protagonistas con los que hablé, aquellos que tuvieron la posibilidad de continuar con algún tipo de actividad porque contaban con el espacio y el equipamiento adecuado, se refirieron a la gran diferencia de trabajar en casa y pasar al campo. Y mucho más luego de las dos primeras semanas de pasar del trabajo individual en campo al trabajo de conjunto.

 

 

“Las primeras estadísticas de partidos en Bundesliga muestran que existen lesiones casi o levemente mayores a lo normal. Pero nadie o muy pocos están teniendo en cuenta la cantidad de golpes por falta de timing que se les ve a los jugadores…”

Sobre lo que sucede en Europa y de acuerdo al modelo que llevan adelante, al día de hoy sólo podemos sacar conclusiones sobre Alemania. Las primeras estadisticas de partidos muestran que existen lesiones casi o levemente mayores a lo normal. Pero nadie o muy pocos están teniendo en cuenta la cantidad de golpes por falta de timing que se les ve a los jugadores.  Las otras dos ligas de Europa son una incógnita ya que todavía no comenzaron.

Volvamos a nuestra realidad

La mayoría de las ligas en Sudamérica están cumpliendo por estos días (comienzos de junio) alrededor de 12 semanas de inactividad. La mayoría de los jugadores no contaron con las condiciones apropiadas para realizar sus entrenamientos, por lo que la inespecificidad de las adaptaciones después de este tiempo puede ser grandes. La modificación en las rutinas alimenticias es otro aspecto a tener en cuenta. Creo que queda suficientemente expuesto y fundamentado que los que sugieren 4 o 6 semanas se no están contemplando o no están haciendo un análisis profundo de la situación.

Sólo me gustaría agregar algo que es fundamental y en general siempre es un problema temporada tras temporada que son los calendarios. Es imperativa la necesidad de establecer calendarios que permitan acomodar los partidos, pero sin olvidar los tiempos de recuperación entre cada uno de ellos, los viajes etc. Todos aspectos que en general no se les presta la importancia que merecen. Ante esta situación no se pueden admitir cambios de fixture de ultimo momento, todos absolutamente todos necesitamos planificar mas que nunca para poder atravesar este periodo complejo que estamos viviendo.

Por favor cuidemos a los músicos de la orquesta, que sin ellos no hay espectáculo.

*Preparador Físico de Primera División